La democracia constituye necesariamente un despotismo, por cuanto establece un poder ejecutivo contrario a la voluntad general. Siendo posible que todos decidan contra uno cuya opinión pueda diferir, la voluntad de todos no es por tanto la de todos, lo cual es contradictorio y opuesto a la libertad

Hacé la tuya en 10 segundos

Escribís, elegís un fondo y la mandás. Gratis y sin registrarte.

Crear frase