Te quiero, pero sos un bardo.
Y brillabas, hasta con el alma rota.
Lo malo de morir de amor es que no te mueres.
Me dolió mucho, pero hoy estoy mejor sin ti.
Lo acepto, aún te extraño, pero he vuelto a soñar sin ti.
Cada vez que me hablás siento que es sábado a la tardecita...
No es mala persona, pero no sabe amar.
Y un día su nombre no me hizo sonreír más.
Mándalos al carajo con buen tono.
Ella era poesía, él no sabía leer.
Te aprendí de memoria.
Viaja, la vida es corta y el mundo es enorme.
Todos somos el secreto de alguien.
Mi calma pide a gritos tu tormenta.
Me gustas como para asumir las consecuencias.
Los ojos besan mucho antes que la boca.
Tu ausencia es lo que más me estorba.
A la mierda la lotería, tócame tu.
¿Para qué era que queríamos ser grandes?
Ojalá me entendieras cómo me entiende la música.